La Trampa del Ego en el Camino Espiritual

Cuando Siddharta Gautama, renunció a su vida de principe y se retiró de su hogar para buscar su despertar, la liberación del sufrimiento, no buscó cambiar los factores externos que provocaban su sufrimiento, porque de hecho, su sufrimiento surgió al darse cuenta que no se puede cambiar la realidad del envejecer, enfermar y morir.
Cuando los discípulos del buddha se reunían con él, era para buscar respuestas y métodos prácticos para cambiar su observación sobre la realidad, y a través de la disciplina, la comprensión y la meditación pudieran así liberarse del sufrimiento.

Hay casos en los cuales practicantes del dharma, tanto maestros como alumnos, o incluso no practicantes del dharma, pero personas que al intentar volverse más espirituales, o sea, que se están dedicando al cultivo de sus valores, a la comprensión de su mente y no a la búsqueda del placer material; al comenzar a regirse por normas de conducta correcta, ya sean preceptos, o enseñanzas, en nuestro caso presentadas por el buddha, a veces el practicante cae en un sentido de superioridad moral.

El practicante confundido, a través de su nueva forma de ver el mundo “eticamente correcta“, tiene una tendencia a ver y juzgar a los demás a través de una lupa del dharma, pero tal lupa del dharma fue hecha para observarse a uno mismo.
La liberación del sufrimiento del buddha no se dió al imponer sus principios éticos sobre los demás. La liberación del buddha no fue alcanzada por cambiar el mundo en el cual vivió, sino que fue por comprender la naturaleza del sufrimiento, el origen del sufrimiento, por consecuencia entender que éste puede cesar y como hacerlo realizando un camino adecuado para extinguir ese sufrimiento.
El camino practicado y enseñado por el buddha es un camino de disciplina y autoconocimiento, el cual como consecuencia se manifiesta en su enorme compasión y sabiduría, a través de la cual benefició a tantos seres.

Las enseñanzas del buddha a lo largo de estos años se han transformado en una fuente de inspiración para millones de personas, las cuales conmovidas por su mensaje, han aprendido a desarrollar compasión. Incontables actos compasivos que ayudan a todos los seres han surgido, pero así también por confusión, al aún no ser buddhas, puede surgir la arrogancia.

Si uno se sitúa en una posición en la cual ayuda a los demás, porque cree que a través de la lupa del dharma ve el error del mundo y de los demás y se olvida de observar sus propios errores habrá caído una vez más en en otra trampa del ego, del cual en un comienzo buscamos ser libres.

Los valores que aprendimos y con los cuales deberíamos actuar se vuelven, un certificado de espiritualidad, un hermoso tesoro del cual estamos orgullosos y no un medio correcto de vida para buscar el despertar.

La paciencia con los factores externos e internos, la humildad al entregar una enseñanza o ayudar, y el autocuidado en las acciones, o la introspección vigilante, son sumamente necesarios para qué no hayamos abandonado nuestra búsqueda del despertar y la hayamos suplantado por una nueva identidad, la de un personaje “espiritual y moralmente superior” que “está en lo correcto y que cree saber como todo debería ser; lo que esta bien y lo que está mal”.

En el Vimalakirti sūtra, Shariputra le dice a Shakyamuni buddha,
“Si cual es la purificación de la mente, tal llega a ser la purificación de la tierra de buddha del bodhisattava, ¿no significa esto que la mente del Bhagavant Shakyamuni, al realizar su Camino del Bodhisattva, no se tornó pura, por lo cual ésta, su tierra de buddha, se manifiesta asi de impura?”
A lo que el buddha respondio:
¿Tu que piensas, oh Shariputra? ¿No significa esto que el sol y la luna no son puros, porque el ciego de nacimiento no los ve?”
Shariputra dijo:
“No es así, oh Bhagavant; eso es un defecto del ciego de nacimiento, no del sol y la luna.”
El Buddha dijo:
“De la misma manera, oh Shariputra, esto es un defecto de la ignorancia de los seres: que algunos seres no vean la magnificencia del adorno de las cualidades de la tierra de Buddha del Tathagata, no hay en ello defecto del Tathagata, pues, oh Shariputra, La tierra de buddha del tathagata es pura, pero vosotros no veis su pureza”.

Luego Shariputra le dijo al deva Brahma Shikhin:
“Pero nosotros vemos una gran tierra, con subidas y bajadas, totalmente llena de espinas, precipicios, picos de montaña, abismos y pozos ciegos.”
(llena de sufrimiento)
El deva Brahma Shikhin dijo:
“Ciertamente la mente del señor Shariputra es con subidas y bajadas, su disposición mental y su conocimiento de buddha son completamente impuros (incompletos), debido a lo cual tú ves una tierra de buddha tan impura. Pero, oh Shariputra, aquellos bodhisattvas cuya mente es igual para con todos los seres (ecuanimidad), cuya disposición mental y cuyo conocimiento de buddha es completamente puro, ellos a esta tierra de buddha la ven totalmente pura”.

Para finalizar,
Si desea aprobación o validación, no busque el dharma, éste mas bien le ayudará a ver sus errores para que trabaje en ellos.

Si busca un espacio perfecto donde “consumir paz”, no busque el dharma, éste le hará entrar en el lodo de su propia mente, no le ayudará a huír de él; es en el lodo donde florece el loto.

Si usted busca cambiar al mundo porque le causa dolor, debe saber que el buddhadharma le ayudará a cambiarse a usted mismo, porque su sufrimiento surge por cómo usted se relaciona con los factores externos e internos.

Si usted desea encontrar al buddha radiante y maravilloso, esta tierra pura del buddha, debe mirar hacia dentro; todo lo que observe fuera de usted, no posee ni debería poseer los valores y características que usted le otorga, y que ahora son causa de su apego o rechazo, de su deseo o aversión.
Las expectativas que coloque sobre los fenómenos, son la causa de su frustración, decepción y sufrimiento.

No debemos insistir, como decía el buddha, en encender fuego con madera verde, cada uno de nosotros está haciendo su camino a su propio tiempo; debemos practicar humildemente asumiendo que somos personas que están intentando no ahogarse en un mar de sufrimiento y, ¿Cómo podríamos salvar a otro, cuando también nos estamos ahogando? la compasión debe ser por igual para el otro y para uno mismo; de lo contrario, si nos olvidamos de practicar las enseñanzas por compasión con nosotros mismos y adoptamos una postura de superioridad ética, terminaremos por ahogarnos en el sufrimiento; deseando y hasta imponiendo que toda agua nos haga flotar y que todos a nuestro alrededor sepan nadar correctamente, mientras aún nosotros no sabemos hacerlo.

Budismo de Oficina

Budismo de Oficina
Escrito por el monje Junzō

​Muchas veces, en el imaginario colectivo, se encuentra la idea que para practicar budismo hay que raparse la cabeza e irse a vivir al bosque, aislarse y dedicarse a la contemplación. No vamos a negar que el aislamiento, tranquilidad y un entorno pacífico puede ser, y es, una gran ayuda para lograr un aquietamiento de la mente y su consecuente purificación; sin embargo, no sólo no es un requisito excluyente de la práctica sino que en algún punto llega a limitarla porque el bodhisattva, quien busca el despertar para beneficio de todos los seres, carecerá del cultivo de la paciencia y la compasión necesaria para el objetivo. Luego, se puede practicar budismo aun en la oficina (o cualquier otro tipo de trabajo mundano, vale decir) y en la vida cotidiana “normal” en general, no sólo eso, sino que hacerlo de manera consciente promoverá la buena armonía en la comunidad respectiva pues no se trata de acciones o empresas heroicas -no se descartan por supuesto- sino de realizar aquello que a cada uno le toca con generosidad, amabilidad, compromiso y responsabilidad construyendo con esa actitud humilde un mundo mejor, que será no más que la consecuencia de la corrección en el obrar de todos.

​Ocurre que muchas veces caemos en el error de considerar la práctica como aquél momento específico y concreto donde nos sentamos a meditar o estudiar algún sutra (enseñanzas de buda o sus discípulos) o shastra (los comentarios), al punto que incluso recientemente me preguntaron, en una conversación casual, que cuánto tiempo le dedicaba por día a lo cual respondí, algo mecánicamente, todos los días entre una hora y media y dos, pero automáticamente me di cuenta que mi respuesta no era cierta, o no lo era en parte. Es cierto que ese es -más o menos- el tiempo de la meditación ritual, pero la verdad, es que “me lleva” todo el día porque cada cosa que haga la realizo con la mente puesta en las enseñanzas del Buddha haciendo el esfuerzo constante de que tanto mis pensamientos, palabras y acciones corporales, estén de acuerdo con ellas. 

​A destacar este punto es que se dedican estas líneas.

​En efecto, fue el propio Buddha quien dio pautas precisas para la vida cotidiana al enseñar las diez malas conductas o, si se formulan positivamente, los diez preceptos lo cuales no son mandamientos, en el sentido que le asignaría rápidamente el pensamiento occidental típico influido por las religiones de tradición judeo cristiana, sino que se parecen más a una prescripción médica donde se aconseja determinadas conductas (los preceptos) para sanar una enfermedad (el sufrimiento).

​Ahora bien, volviendo al ejemplo de la práctica en la oficina, uno tendría que desarrollar tales actividades sosteniendo la atención plena para no caer en alguna de esas diez acciones, cuya dificultad para unas u otras dependerá de las inclinaciones y capacidades de cada uno, pero que no obstante pareciera, al menos en principio, que por lo burdas son las del cuerpo (no matar ni dañar, no tener una conducta sexual inadecuada, no tomar lo ajeno) aquellas que se presentan más sencillamente evitables para quien así se lo propone, sin un gran esfuerzo de atención. Habría dos razones: no es de lo más habitual estar en situaciones que acerquen a alguna de ellas y, del otro, son conductas donde los límites pueden considerarse bastante precisos; no obstante, nuevamente ello depende de cada uno también.

​En cambio, no ocurre lo mismo con aquellas de la palabra: mentir o decir falsedades, lenguaje violento, generar conflictos (lo que en Argentina llamamos llevar y traer, esa conducta consistente en decir en un lugar que en tal otro se dice tal cosa de aquí y viceversa) y mantener conversaciones sin valor, triviales o que sencillamente no van a llevar a nada. Estas sí que son situaciones, lamentablemente, a las que el “practicante de oficina” se va a ver expuesto en lo cotidiano y donde los límites no los va a tener tan claros pues fácilmente un análisis o comentario sobre el desempeño de un compañero puede convertirse en una crítica vacía, incluso en quienes tiene a su cargo realizar tales evaluaciones, en lugar de un estudio constructivo que permita mejorar; o una pequeña reunión de equipo, devenir en un duelo de improperios, sarcasmos e ironías hirientes, en vez de un intercambio de ideas que permita el crecimiento, confianza y camaradería entre sus miembros; cuando no, directamente, la mentira como medio de eludir responsabilidades o evitar hacerse cargo de errores; ni qué decir del generar disenso a partir de circular dichos de un lado a otro, muchas veces disfrazado de “información” o cuestiones que hacen al funcionamiento de la oficina.

​En cualquier trabajo que agrupe personas van a estar constantemente tales riesgos, lo que nos diferenciará como practicantes será el estar atentos con qué, cuándo y cómo se dice cuando las obligaciones laborales, o las circunstancias, nos lo exigen y cuando, contrariamente, callar e incluso apartarnos frente al supuesto en que nos quieran incluir en tales conversaciones y no tengamos las herramientas para desactivarlas.

​Quedan las últimas tres de las diez, las mentales: codicia o avidez, malevolencia u odio e ignorancia. Como estados mentales serán muchas veces las que estarán detrás de las anteriores y, por derecho propio, causales directas de infelicidad al estar siempre disconforme con la situación laboral, queriendo más, pretendiendo ascensos o reconocimiento, incluso de un mal desempeño por ejemplo, cuando se toman decisiones o se realizan las tareas no de conformidad con lo que corresponda según el caso, sino por un prejuicio o directamente odio o malicia.

​Por último, además de evitar este tipo acciones, ya desde un punto positivo la práctica en la oficina consistirá en desplegar los cuatro métodos de atracción o de persuasión, el cattvari saṃgraha vaśtu (véase un análisis en la entrada, “Cómo mostrar el Camino del Dharma a los demás”, de Asho), que consisten en las acciones de los Buddhas y Bodhisattvas para atraer y guiar a los seres por el camino del Dharma, pero que en nuestro trabajo habitual nada impide que las ejerzamos mostrando así el verdadero cambio de conducta en el que consiste la práctica del budismo: ser amables tanto con nuestros compañeros como con el público o trabajadores de otras áreas con quienes tengamos que vincularnos, hablar con respeto y consideración aun cuando al otro le esté constando entendernos, sin perder la paciencia (habla amable, skt. priyavacana); ser generosos con nuestro conocimiento y habilidades, en lugar de guardarlo celosamente para beneficio propio (generosidad, skt. dāna); trabajar con empeño y sinceridad, de forma que nuestro trabajo resulte verdaderamente significativo brindando beneficio, tanto a uno mismo como a otros (acciones útiles o de beneficiencia, skt. arthakṛtya); y sobre todo, trabajando juntos, ayudando a otros con su trabajo, no establecer jerarquía inútiles, demostrando, aun cuando a uno le quepa algún cargo de autoridad, que es simplemente un rol que le toca desempeñar que pero que “no se le caen los anillos” por tener que realizar una tarea “subalterna” (trabjar juntos, cooperación, skt. samānarthātā), enseñando o ejerciendo el cargo o función con el ejemplo en lugar de con directivas e imposiciones, en síntesis, intentar guiar de manera horizontal y no verticalmente como fácilmente puede ocurrir para quien esté en alguna tarea que implique dirigir o estar a cargo de un grupo.

​Por lo tanto, volviendo al punto de partida, esta es la práctica de un budismo vivo, que puede desenvolverse en el medio de lo mundano para aliviar a las personas del sufrimiento, no es necesario “escapar” a ningún bosque, solo hace falta mirar a quien tenemos al lado.

Monje Junzō

The First Shingon Master in Argentina

Hoy 14 de Junio se cumplen 4 años del día en el que recibí el Abhisheka para la Transmisión del Dharma, Denpo-kanjo (伝法潅頂) de parte de mi maestro Shuwa.
Para recordar ese día, me gustaría dejarles a continuación la publicación que realizó sobre su primer viaje a Argentina donde me dio muchas clases en el Templo Fudō-Ji y me entregó el Abhisheka. (Ya que su página web fue hackeada hace mucho tiempo, pero gracias a uno de mis alumnos, Ivan Hodja, al cual le agradezco mucho, logré recuperar parte de las publicaciones en su blog).
Shuwa regresó a Argentina en otra ocasión para continuar impartiéndome clases a mi junto a dos monjes más en nuestro templo Fudō-Ji. Tradujimos juntos y me enseñó más de 40 libros de rituales del Shingon, y continué recibiendo más enseñanzas fundamentales del Shingon, incluso enseñanzas que, según él, son lo Último o lo Más Profundo del Shingon. Él me entregó todo tipo de certificados, pero estos no se muestran abiertamente o en público; contienen enseñanzas profundas que deben ser recibidas paso a paso.

Me gustaría destacar el hecho de que mi maestro viajó a Argentina desde Japón en dos ocaciones, trayendo mucho material de estudio, ritual e implementos para el templo (hasta traía dulces y té de regalo) y nunca pidió nada a cambio, ni un centavo, ni una foto, ni ser tratado de forma especial, incluso nos reíamos juntos llamándonos «sensei sensei sensei» haciéndennos reverencias entre nosotros; como por ejemplo, en momentos como al abrirnos una puerta para salir o entrar a algún establecimiento, nos reíamos de la arrogancia y jerarquía y celebrábamos la humildad e igualdad. Él cubrió sus gastos incluyendo pasajes de avión; por mi pedido, aceptó hospedarse en el living del departamento donde vivo, compré una cama para recibirle e intenté que al menos no gastara dinero en comida. Su generosidad y voluntad de compartir el dharma son impecables.
Con el apoyo de su maestro, Reijo, Shuwa hizo un trabajo enorme para lograr llevar el Shingon fuera de Japón y de forma independiente; esto significa sin pertenecer a ninguna organización (Secta).
Cabe destacar que cuando un alumno busca aprender el dharma, éste busca aprender un Linaje, no pertenecer a una secta. El linaje del Shingon Samboin-Ryu, es lo que mi maestro decidió compartir, entre los más de 50 linajes del Shingon que hereda.
Hace un poco más de un año mi maestro me dijo que iba a pasar unos años viajando (él dice que es la práctica del Avatamsaka sutra), y que iba a estar enseñando y ayudando a varios alumnos en la construcción de sus templos en el sudeste asiático, por lo que iba a desconectarse de todo, pero luego quería poder volver a venir a Argentina.
Espero que esté muy feliz y sin inconvenientes haciendo lo que sea en estos días, solo siento gratitud hacia semejante maestro.



The First Shingon Master in Argentina
26/07/2022 by Shuwa in News

In June last year, I held the Abhisheka for the Dharma Transmission, Denpo-kanjo (伝法潅頂), in Argentina.

The Abhisheka for the Dharma Transmission is a ceremony to receive the teachings which master Kukai received from master Keikaku, and the teachings have been handed down from generation to generation. There is no more important ceremony than this, and the teachings given here are the ultimate in Shingon Buddhism.

Esoteric Buddhism uses a variety of skillful means to teach, and he, Asho, understands this very well. It is an extremely rare situation in Japan for a monk to know the true meaning of what the skillful means are trying to convey, and it is a great pleasure for me as a teacher to be able to give the Abhisheka for the Dharma Transmission to such a student.

Buddhism is not a teaching where you can just open your mouth and wait for someone to feed you. Every sutra begins with a question to the Buddha. There is no spontaneous teaching from the Buddha. Because to teach spontaneously would be to impose an idea that people may not want. Teaching according to people’s condition is Buddhism. So basically I don’t teach unless they ask me a question. He understood that, and he asked me many questions. I am very happy as a teacher. He truly embodies Buddhism.

In the history of Shingon Buddhism, this was the first  the Abhisheka for the Dharma Transmission outside of Japan, except for the ancestral masters before master Kukai, he became the first monk to receive the teachings, and was the first acharya in the southern hemisphere. In addition, I can say that our project is the first ever to translate ritual books to perform  the Abhisheka for the Dharma Transmission into English.

There is no difference between him and me. He is also a legitimate master who has taken over Shingon Buddhism.
He also speaks Spanish and Portuguese, so if you are interested, please contact him. And if you ever have the opportunity to travel to Argentina, please stop by his temple.

Enlace de publicación original:
https://web.archive.org/web/20220726011810/https:/esotericbuddhistsociety.org/2022/07/26/the-first-shingon-master-in-argentina/

Traducción al español:
El Primer Maestro del Shingon en Argentina
26/07/2022 por Shuwa

En junio del año pasado, realicé el Abhisheka para la Transmisión del Dharma, Denpo-kanjo (伝法潅頂), en Argentina.

El Abhisheka para la Transmisión del Dharma es una ceremonia para recibir las enseñanzas que el maestro Kukai recibió del maestro Keikaku, y que se han transmitido de generación en generación. No existe ceremonia más importante que esta, y las enseñanzas que se imparten aquí representan la esencia del budismo Shingon.

El budismo esotérico utiliza diversos medios hábiles para enseñar, y Asho lo comprende a la perfección. En Japón, es extremadamente raro que un monje conozca el verdadero significado de lo que estos medios hábiles intentan transmitir, y para mí, como maestro, es un gran placer poder impartir el Abhisheka para la Transmisión del Dharma a un estudiante así.

El budismo no es una enseñanza en la que uno simplemente abre la boca y espera a que alguien le dé de comer. Cada sutra comienza con una pregunta al Buda. No existe la enseñanza espontánea del Buda, pues enseñar espontáneamente sería imponer una idea que la gente podría no querer. Enseñar según la condición de cada persona es budismo. Así que, básicamente, no enseño a menos que me hagan una pregunta. El lo entendió y me hizo muchas preguntas. Soy muy feliz como maestro. Él encarna verdaderamente el budismo.

En la historia del budismo Shingon, este fue el primer Abhisheka para la Transmisión del Dharma fuera de Japón, exceptuando a los maestros ancestrales anteriores al maestro Kukai. Asho fue el primer monje en recibir las enseñanzas y el primer acharya en el hemisferio sur. Además, puedo decir que nuestro proyecto es el primero en traducir al inglés los libros rituales para realizar el Abhisheka para la Transmisión del Dharma.

No hay diferencia entre él y yo. Él también es un maestro legítimo que ha heredado el budismo Shingon.
También habla español y portugués, así que si les interesa, pueden contactarlo. Y si alguna vez tienen la oportunidad de viajar a Argentina, no duden en visitar su templo.

Como Mostrar el Camino del Dharma a los Demás – saṃgraha-vastu

Cuando observamos el mandala central de los nueve que conforman al Mandala Vajradhatu, nos encontramos con el Karma Mandala.
Este mandala ilustra varios aspectos de la sabiduría del despertar como varias manifestaciones de la misma.
Se expresan estos aspectos como ofrendas que realiza Mahavairocana Tathagata a Los Cuatro Buddhas, que son expresiones de él mismo, y al mismo tiempo ellos hacen ofrendas a Mahavairocana Tathagata.
Finalmente luego de una relación de ofrendas reciprocas en las cuales todos se benefician y se igualan al poseer todos cuatro sabidurías, de forma que siempre cada sabiduría es un nuevo mandala, llega un precioso momento, que a mi parecer es una de las expresiones más compasivas del mandala.
Cabe destacar que la practica del Vajradhatu mandala es la practica de imitar los procesos del despertar del buddha Shakyamuni a través de diferentes métodos como mantras, mudras y visualizaciones.
Cuando el Buddha Shakyamuni alcanzo su despertar, se dice que lo disfruto varios días, hasta que luego tuvo compasión por los seres, y por el pedido que recibió, decidió predicar el dharma.
A mi parecer, este momento es muy similar al momento en el cual se manifiesta el saṃgraha-vastu en el Mandala Vajradhatu. El gesto de compasión de un despierto con todos los seres.

El Samgrahavastu o “Los Cuatro Métodos de Persuasión” o “liderazgo” 四攝事. Son los métodos que emplea el bodhisattva para salvar a los seres. (Skt. *catuḥ-saṃgraha-vastu; Pāli cattāri saṃgaha-vatthūni; Tib. bsdu ba’i dngos po bzhi). Persuadiéndoles o influyendo positivamente a los seres a buscar su despertar; o, como un líder, ayudarlos al señalarles un camino correcto hacia su liberación.
Estos “Cuatro Métodos de Persuasión” están representados en el Mandala Vajradhatu por los bodhisattvas: Vajrāṅkuśa, Vajrapāśa, Varasphoṭa y Vajrāveśa.
Cada una de estas cuatro formas (medios hábiles) bodhisattvas, en las cuales el despertar se manifiesta para conducir a los seres son:

‘Generosidad’ (dāna, 布施):
Es hacer ofrendas caritativas, ya sean materiales o inmateriales, como predicar el Dharma; dar lo que a otros les gusta o necesitan, para guiarlos al amor benevolente y estar abiertos a buscar y recibir la verdad.

‘Habla Amable’ (priyavacana, 愛語):
Utilizar palabras amables para guiar a las personas.
Siendo amables, sencillos, respetuosos al comunicarnos con los demás, estaremos beneficiándolos, se alegraran de escucharnos y permitirá su predisposición a escuchar.

‘Acciones de beneficencia’ o ‘Utilidad’ (arthakṛtya, 利行):
Beneficiar a los seres sintientes a través de las acciones del cuerpo, palabra y mente.
Estar a disposición para ayudar.

‘Trabajar juntos’ (samānârthatā, 同事):
Este término tiene diferentes interpretaciones dentro de las tradiciones lingüísticas: en la tradición indo-tibetana, el sánscrito se interpreta comúnmente como «congruencia» o sea ‘coherencia entre palabras y hechos’, mientras que el chino indica ‘trabajar juntos’ o quizás ‘objetivo común’: esto significa ponerse al mismo nivel que los demás y participar junto a ellos en actividades; Para un bodhisattva, por lo tanto, puede significar asumir la misma forma que los seres sintientes que se pretenden salvar. Estar entre ellos como uno más y predicar desde el ejemplo.

Frecuentemente los practicantes del dharma se sienten agradecidos o contentos por haber encontrado alivio en el dharma, y por compasión, quieren que los demás también conozcan el dharma. Por lo que muchas veces me preguntan que libros podrían recomendar, si pueden traer gente al templo, o si yo podría hacer más difusión.
A mi parecer, eso puede ser un poco precipitado y a veces genera rechazo sobre los demás porque muchas veces se puede interpretar como una imposición y no como un gesto de amor como realmente es.
Me gustaría recomendar que tengan en mente la enseñanza de este mandala, si quieren guiar a las personas a encontrar el dharma que tanto bien les hizo a ustedes, probablemente la mejor manera sea siendo ustedes mismos una expresión del dharma, actuando con generosidad, hablando amablemente, ayudando y trabajando junto con los demás a la par, igualándose con el otro y dando un buen ejemplo; naturalmente las personas querrán buscar la misma paz, benevolencia y compasión que ustedes manifiestan, y estarán beneficiando directa e indirectamente a los seres.

Dónde está Avalokiteshvara Bodhisattva?

Escrito por el ācārya Shuwa
24/08/2021

Si me pregunta qué enseña el budismo esotérico, puedo decir simplemente que es una enseñanza que afirma completamente la realidad.
Este mundo es el mandala de Mahavairocana, o tu propia mente.
No se trata de una enseñanza que afirme que el Bodhisattva Avalokiteshvara existe como un ser más allá del conocimiento humano y que algún día vendrá a salvarle.
Una parte de su mente (Mahavairocana) {un aspecto de la mente} es llamada Bodhisattva Avalokiteshvara, y usted no es más que el Bodhisattva Avalokiteshvara.
Dado que el mundo no es más que el mundo de su mente (Mahavairocana), los demás también son el Bodhisattva Avalokiteshvara.
Si todos son Avalokiteshvara Bodhisattva, entonces no hay nadie en este mundo que se llame Avalokiteshvara Bodhisattva. Esta es la sabiduría que llamamos igualdad. Simplemente no la percibimos así porque nuestras mentes están contaminadas por deseos mundanos.
Dado que todos tienen el potencial de salvar a otros, todos tienen el potencial de ser Avalokiteshvara Bodhisattva {Todos poseen ese aspecto en su mente, o potencial, por lo tanto todos son Avalokiteshvara}. Si usted cree que en algún lugar existe un Avalokiteshvara Bodhisattva más allá del conocimiento humano, eso es solo un prejuicio suyo.
Una parte de su mente (Mahavairocana) es también un “demonio hambriento” {Preta, mente de codicia sin limites}. Si usted tiene hambre tomará algo de otros para sobrevivir. El budismo esotérico no niega ese {aspecto o potencial de la} mente. Esta es una parte de su mente. En primer lugar, debe aceptar que incluso usted mismo tomaría algo de otros para sobrevivir. Si usted niega su propia mente, ¿quién la comprenderá? No hay nadie que pueda comprender su mente mejor que usted.
Todos somos seres humanos, ¿y quién no tiene defectos?
Es importante comprender y aceptar esos defectos, y aprender a tomar cosas de los demás para sobrevivir sin causar daño y así progresar {espiritualmente, o sea, tomar algo del otro sin robarlo y en la cantidad necesaria, sin codicia. En lugar de negar la codicia en uno, se busca comprenderla para madurar y actuar correctamente}.
Dado que no podemos comprender la sabiduría en su totalidad {Verdad última. Debido a la imposibilidad de expresarla en palabras}, ni siquiera si se nos explica por escrito o de forma oral, recurrimos a la {expresión de la} verdad mundana de los rituales para ayudarnos a entenderla.
Entonces, cuando usted alcance esa sabiduría, sabrá que no hay nada que negar, porque este mundo es el mandala de Mahavairocana, su propia mente.
No es que usted deba desear y buscar algo en este mundo, porque ya lo tiene en su mente {compasión, sabiduría, despertar (como se dice en Yogacara, semillas de las virtudes y no virtudes)}.
En pocas palabras, el budismo esotérico se resume en una frase: «Conozca su mente tal como es».
Esta es la enseñanza más antigua de Japón y la más avanzada del Budismo: el Budismo Esotérico.

Escrito por Shuwa, Traducido por Asho.

Algunas notas escritas {entre corchetes} fueron agregadas por Asho para facilitarle la comprensión al lector.
Si usted practica algún linaje budista donde se le pide hacer adoración a algún maestro, buddha o bodhisattva esperando que éste venga a salvarle, por favor siéntase libre de no continuar leyendo nuestras publicaciones ya que podría perjudicar su práctica. Afortunadamente el budismo tiene diversas formas de enseñar que se adaptan a la capacidad de compresión y preferencias del lector, nosotros seguimos esta linea que fue muy bien explicada por el monje Shuwa en esta publicación.
Cuando en nuestra escuela colocamos ofrendas o nos postramos ante una imagen de un buddha o bodhisattva, estamos haciendo una práctica de valorar esas virtudes representadas en sus símbolos. Estamos valorando esos aspectos de nuestra propia mente, los cuales poseemos y que queremos cultivar. Como me enseño mi maestro en simples palabras, «hacer ofrendas es cuidar de la propia mente».

Sobreinformación, exceso de anticipación, falta de presencia y realización, ansiedad, expectativa, decepción, miedo e intento de control, en el dharma y en la vida. [Segunda parte]

Las personas, los conciertos, las películas, los libros, etc., incluyendo al dharma, todas las experiencias pueden ser amargas, estresantes y aburridas, así como también dulces, inspiradoras, o un punto de partida a algo mejor.
Si uno siente que no puede disfrutar nada o todo le causa ansiedad, debería preguntarse:
¿Estoy dispuesto/a a partir de ahora a sumergirme en la experiencia, o seguiré colocando mis expectativas sobre todo?
Muchas veces el temor hace que se intente recrear el evento antes de que este ocurra.
Si el pensamiento anticipado es trágico y este luego no ocurre, sentirá alivio y se dará cuenta del tiempo que ha perdido sufriendo.
Si el pensamiento es trágico y este si ocurre, reforzará su idea de que es bueno recrear todas las posibilidades antes de vivirlas “por las dudas”, lo que hará que nunca pueda disfrutar su vida debido a la ansiedad que produce anticiparse a todo por miedo.
También puede ocurrir que al intentar recrear el evento antes de que este ocurra y que su pensamiento sea positivo (generando expectativas), seguramente se decepcione, ya que nunca ocurrirá lo que uno imagina y en el caso de que ocurra exactamente igual, no lo disfrutaría de la misma manera, ya que sería como ver una película conociendo su final.

La cantidad enorme de información que tenemos disponible hoy, da más posibilidades de especular sobre los resultados de cualquier fenómeno, incluyendo al dharma, para evitar que algo no esté bajo control (lo que nunca será posible).
Hoy, por ejemplo, incluso muchos están utilizando a la inteligencia artificial para que ésta tome las decisiones “con menos errores” en su vida, se está perdiendo la observación, la presencia, la atención plena al momento y la experiencia, y con ello la capacidad de aprendizaje; para transformarse en el intento de una -obtención asegurada sin fallas-, una realidad que puede parecer exitosa, pero es plástica, la vida se vuelve una obra de teatro, luce bella, pero no es espontanea, está diagramada, es fingida; los cubos caben en los huecos cuadrados, pero la persona no sabe por qué, ni para qué lo hizo, solo que se espera que lo haga, ya ni sabe que se trata de un juego.
La anticipación y el intento de control sobre todo lo que hace es como jugar a un juego siguiendo una guía con los ojos cerrados, ¿Dónde está el disfrute que trae la experiencia de jugar?.

En la práctica del shingon, recitamos mantras, formamos mudras y hacemos visualizaciones que nos ayudan a meditar y cultivar virtudes a través de “imitar la mente de un buddha”; para ello, la disciplina y la atención plena son esenciales, un paso a la vez, constante y atento. Por lo contrario, el ejercicio de meditación se vuelve como poner un cubo en un cuadrado siguiendo la guía.
En todo momento en la vida para poder tener una experiencia profunda del momento, en otras palabras, estar presente, necesitamos limpiar nuestra mente del ruido innecesario, para tener la capacidad de observar de una forma mucho más profunda, más bella, más dulce, o incluso más amarga, pero real, y así más inspiradora; un chispazo que en lugar de quemarnos, podremos utilizar para encender una luz.

Sin dudas la ansiedad está muy presente en este momento en todo el mundo, pero ¿Por qué es que atravesamos tal ola de ansiedad en la sociedad actual?
Pienso que, entre otras cosas, la facilidad para la gran mayoría de obtener algo de inmediato (principalmente objetos que despiertan los placeres de los sentidos), se volvió en nuestra contra.
La inmediatez es tan común que ahora es muy difícil para muchos poder esperar un mes, una semana o incluso un día para poder ver un nuevo episodio de su serie favorita, o esperar una hora y ni hablar de un día, en recibir la respuesta de un mensaje de texto.
Esto se aplica a todo, la necesidad de obtener todo ya mismo, lo antes posible, hace imposible disfrutar incluso cuando eso llega, porque la mente desesperadamente buscará algo más. La mente generó el hábito de vivir en “lo que está por venir”.

La incapacidad de observación del presente lleva a la persona a la ansiedad, ya que está pensando en el futuro, en lo que vendrá, en lo que podría hacer u obtener luego. Frente a sus ojos tiene una banana verde pero el/ella ya la ve negra y podrida.

En la [Primera Parte] hablé sobre las expectativas sobre lo que vendrá, en esta ocasión me gustaría hablar sobre la incapacidad de disfrutar debido a la falta de presencia, para que observemos estos malos hábitos y busquemos no repetir los mismos patrones.

Si uno está pensando en lo que vendrá, uno pierde inmediatamente la observación de lo que está ocurriendo en este momento. Cuando aquél momento llegue, debido a su mal hábito de pensar en lo que vendrá, es incierto si podrá observarlo.
Cuando ese momento llega, la comparación hará que no pueda observarlo, sino que apenas lo esté comparando con su proyección anticipada/prejuicio.
Cuando la anticipación es positiva, podemos decepcionarnos.
Cuando la anticipación es negativa, podemos sufrir por miedo a algo que quizás nunca ocurra, tenemos miedo a nuestros propios fantasmas, los cuales muchas veces nos inmovilizan y dejamos de hacer aquello que querríamos. Esta ansiedad negativa es el pesimismo.

Por el contrario, cuando uno observa lo que ocurre en este preciso momento, la ansiedad y preocupación disminuye, los prejuicios no se generan, y llegado aquél otro momento lo observamos conscientemente en su totalidad.
Cuando tenemos tal capacidad de observación, sin excesivas anticipaciones positivas o negativas que hacen a una saturación cognitiva, la experiencia puede ser espontáneamente hermosa, o en el caso de ser desafortunada, podremos comprender rápidamente la situación debido a una atención afilada y así resolver mejor.
Cuando no tenemos el pesimismo de una anticipación negativa, podemos sumergirnos en nuestras tareas sin temor y en mayor profundidad, ya que no hay tiempo y espacio mental ocupado por los fantasmas de los “pero y si ocurre tal o tal cosa?”

¿Qué sentido tiene vivir una vida refugiados en una total anticipación?

Abrazar la incertidumbre es muy importante, la vida estará llena de preciosos regalos sorpresa para quien logre hacerlo. Por el contrario, estará llena de aburridos pedidos concretados, como quien obtiene los regalos de una lista pidiendo lo que quiere para su cumpleaños.

La ansiedad, exceso de anticipación y sobreinformación, transforma la vida en un checklist con todas las experiencias a ser buscadas y tachadas.
El buddha mencionó que uno de los obstáculos para alcanzar el despertar, es tener demasiados conocimientos mundanos. Analizando sus palabras, creo que son aplicables a esto; mientras más se aferra uno a las opiniones e ideas con la trampa del intelecto, más se aleja de la experiencia, y es allí donde la liberación, la sabiduría y la paz se encuentran.
Ese allí es ahora mismo, el momento en el cual está leyendo esto.

Regálese un minuto de silencio observando solo su respiración ahora mismo,
luego continue leyendo…

Pudo sentir la paz de una mente presente?
Adopte por favor ese ejercicio de meditación cada vez que se sienta abrumado/a.

Sobreinformación, exceso de anticipación, falta de presencia y realización, ansiedad, expectativa, decepción, miedo e intento de control, en el dharma y en la vida. [Primera parte]

Por lo que podemos observar al leer los sūtras, en los tiempos del buddha Shakyamuni, quienes buscaban el dharma (la enseñanza) para aliviar su sufrimiento, se acercaban a él o a sus alumnos directamente. Hoy es común que aquellos que quieren aprender el dharma, pasen algunas horas viendo videos en YouTube, leyendo discusiones en blogs, foros, en redes sociales o comprando libros al azar, para luego con cierta cantidad de información y confusión, terminar por acercarse a algún templo buscando la guía de un maestro.
El problema ocurre cuando se generan malas interpretaciones debido a que la información que encontraron en internet es errónea, exagerada, o cargada de misticismo, entre otras cosas, para ser atractivas para el espectador, o que no son explicadas por alguien que tiene experiencia al haber practicado aquello de lo que se habla.

Hoy la labor de un maestro es un poco más demorada, ya que antes de asistir al alumno transmitiendo el dharma, el maestro necesita desmentir algunas o muchas de las publicaciones que leyó el entusiasta.
El alumno no se presenta a clase como un papel en blanco en el cual el dharma se imprimirá fácilmente; sino que ese papel no solo que está lleno de los problemas personales por los que buscó el dharma en un comienzo, sino que ahora también está lleno de confusión sobre el dharma mismo. (Esto en el afortunado caso de que el alumno no haya generado prejuicios por culpa de lecturas confusas y que aún tenga motivación por buscar el dharma).

Luego de pasar un tiempo aclarando dudas, el alumno puede llegar a sentirse sorprendido o decepcionado, al ver que el monje no emite luz, ni levita, ni vive en la punta del Himalaya. Sino que tiene una cara que no es como la imaginaba, no levita, sino que viaja en colectivo y vive en un departamento en medio del ruido. La imagen romántica y expectativa que se colocó sobre el dharma y el monje se desmorona y esto puede causarle rechazo debido a su apego y deseo por una idea que había construido en su mente.

El alumno/a, que a pesar de todo continuó y comenzó su práctica, comprendió que un monje es solo una persona igual que él y que el dharma no nos dice que somos perfectos y que todo es culpa de otro, ni nos promete milagros; sino que nos ayuda a hacernos cargo de nuestros errores y madurar por nosotros mismos.

Una vez comenzado su estudio, el practicante puede sentir curiosidad sobre el dharma por considerarlo atractivo e investigar de forma intelectual. Debido a la facilidad para encontrar material online o en librerías, se sumerge en la investigación, desde su arte, historia y filosofía, volviéndose el dharma un producto para el consumo del placer intelectual.
Ahora surge otro inconveniente para el alumno; este deja de ver al dharma como una herramienta que ayudaría a calmar su sufrimiento, y pasa a verlo como una herramienta entre tantas herramientas a ser comparadas, analizadas, juzgadas, criticadas, etc.
El alumno pierde el sabor de la experiencia al analizarla e intentar definirla; como un músico que, al escuchar una canción, escucha la afinación de la guitarra, percibe los micrófonos utilizados, recuerda el costo de los mismos y se pierde de mover los pies junto con la armonía.
Una ola de complicaciones, obstáculos y desventajas para la observación y realización de la experiencia, causada por la sobreinformación (conocimientos), que la mente desesperada busca poseer para tener todo bajo control (anticipación). Una vez más, el miedo y la inseguridad hacen que el apego y el deseo se presenten y tomen control de aquel que busca tomar el control de lo externo a través de definiciones, conceptos y demás.

Para ayudar a observar este problema frecuente, voy a dar un ejemplo que ocurre mucho en nuestros tiempos, y es el de filmar y fotografiar todo en el intento de tomar control sobre los recuerdos de los momentos vividos, como al viajar o ir a cenar a un lindo restaurante, por ejemplo, la persona quiere asegurarse de poder recordar ese momento en un futuro.
Para poder disfrutar de recordar con precisión un momento a través de una fotografía o un video, primero necesita tener la experiencia de haber vivido aquel momento. Pero si su atención no está puesta en aquel momento, solo tendrá el recuerdo de haber vivido el intento de guardar recuerdos, porque tomar una buena fotografía o hacer una buena filmación fue el evento central de aquel momento.
Tal recuerdo vívido de estar presente en la cena nunca ocurrirá, porque no fue vivido.

Algo similar ocurre con el dharma, si nos entretenemos con el dharma, lo leemos, debatimos, lo juzgamos, lo comparamos, etc. pero no lo practicamos, seremos espectadores del dharma y no practicantes, por lo que no obtendremos sabiduría, tan solo meros conocimientos mundanos que lucen como espiritualidad.

Cuando buscamos practicar el dharma para aliviar nuestro sufrimiento y alcanzar el despertar, no necesitamos consumir todos los textos, videos, ni recurrir a todos los eventos budistas posibles, tampoco conocer todos los problemas que afronto el buddha o sus oyentes, aunque nos sirvan de inspiración, ¿Cuánta más inspiración es necesaria para actuar?; Lo que necesitamos es volver la mirada hacia adentro, parar un momento para mirar nuestros pies al caminar, así con atención plena, detectar nuestros errores, nuestros malos hábitos y luego poner en práctica aquella enseñanza que es necesaria para uno en ese momento, y así caminar adecuadamente.
Puede que esa práctica necesaria sea por ejemplo: ser una persona más generosa, compasiva, ecuánime, benevolente, o aquello que a uno más le cueste y necesite desarrollar.. Si usted practica de ese modo, finalmente podría comprender todo el dharma comenzando por ese punto, porque cada uno alcanza su propio despertar liberándose de sus propios obstáculos, no de los ajenos.
Si usted detecta un mal hábito a ser corregido en usted mismo, esa es su puerta del dharma en este momento, practique lo contrario a ese mal hábito.
Las llamadas “Puertas del Dharma” o enseñanzas, no están hechas para entrar por todas al mismo tiempo (evite el coleccionismo del dharma), cada puerta tiene la forma adecuada para cada persona y cada ocasión. En este punto si usted no tiene la capacidad de encontrar esa puerta por usted mismo, es importante buscar un maestro que pueda ayudarle en su trabajo de encontrarla, generalmente no será la puerta más agradable, será la necesaria.

Si usted tiene una mente llena de ansiedad y expectativas sobre los demás y aprecia al dharma, debería saber que si el buddha Shakyamuni estaría enseñándole en este momento, usted se decepcionaría al conocerle, ya que la realidad siempre es distinta a las expectativas que uno coloca; y porque él seguramente respondería con algunas de sus formas tan conocidas: No responder a preguntas irrelevantes; recordarle que para sobrevivir es más importante retirar la flecha envenenada del cuerpo, que saber de qué madera está hecha o quien la lanzo; probablemente él le señalaría su error al cual esta apegado para que comience a trabajar en ello, lo que no suele ser agradable ni esperado, y quizás usted no sería capaz de reconocer un buddha o un bodhisattva debido a sus propios prejuicios y la falta de presencia.

Mi humilde consejo es, si usted es un practicante nuevo: deje a un lado un poco la investigación exhaustiva del dharma y póngase a practicarlo prestando atención a su propio andar, conozca sus virtudes y sus defectos, acéptelos y esfuércese para madurar.
Si usted es un practicante viejo: deje a un lado la investigación exhaustiva del dharma y póngase a practicarlo prestando atención a su propio andar, conozca sus virtudes y sus defectos, acéptelos y esfuércese para madurar.

La enseñanza del buddha es bastante más simple, y no por eso menos bella de lo que se cree.
Hacer buenas acciones, no hacer malas acciones, aceptar con comprensión, agradecer, disminuir la rumiación mental con atención plena, compasión y benevolencia de forma ecuánime (imparcial), observar la impermanencia e igualdad debido a la originación dependiente…

Abrace a la experiencia de cada momento, disfrute de la simpleza.
Ni el dharma ni la vida son una carrera al éxito.
El dharma es un camino donde no hay retrocesos; puede que apenas se haya detenido un poco por distracción o algunos inconvenientes, pero cuando uno regresa al camino, nunca comienza desde cero.
Apenas siga caminando con atención plena y la intención correcta.

Feliz Vesak 2026

El día 8 de abril se celebra el nacimiento del buddha Shakyamuni.
Nos tomamos un tiempo para ofrendar flores cultivando así el agradecimiento, bañar su imagen de niño y comprometernos a seguir dando lo mejor de nosotros para limpiar nuestras impurezas (Kleshas), actuando correctamente con el cuerpo, palabra y mente, adoptando una postura optimista, siguiendo el ejemplo de aquel que «Superó todos los obstáculos».
Fue un lindo día para practicar el agradecimiento y observar como las acciones beneficiosas y compasivas y un mensaje de paz y sabiduría, pueden perdurar en el tiempo y brindar algo mejor a una sociedad y a su cultura, más aún que cualquier intento de control y poder.
2500 años del budismo en movimiento, sobreviviendo en un mundo con todo tipo de guerras y conflictos. Siendo un refugio de enseñanzas para todo aquél que busque dominarse a sí mismo en lugar de dominar al otro. Un faro que nos lleva a la comprensión, a la paz, y que así cada uno de nosotros pueda ser esa luz para alguien más, aunque sea en pequeñas dosis, toda acción cuenta.
Shakyamuni buddha comenzó enseñando tan solo para 5 alumnos en el Parque de los Ciervos en Sarnath, hoy se calculan aproximadamente 500 millones de practicantes alrededor del mundo. El karma (acción) no se detiene.
Ahora le pregunto teniendo en cuenta lo que mencione anteriormente, ¿Es usted consciente del gran valor de sus acciones positivas? Estas son una huella grande e imborrable en la vida de otros, en la suya, perduran en el tiempo, y enriquecen al mundo.

Feliz 2026!

Feliz año para todos/as, que tengan un gran 2026.

Cada paso, cada dificultad, nos permite progresar y cada momento de alegría es un aliento para seguir hacia adelante.
2025 fue solo un paso más, lo mejor esta por venir! debemos estar presentes aprovechando cada momento porque todo lo que precisamos esta acá mismo en este mismo momento y así podremos compartirlo con los demás, como ustedes ya saben, sin distinción.
Un mundo de paz, ecuanimidad e igualdad es posible, y aunque tome toda la vida intentarlo, es un objetivo en la vida que vale la pena ser buscado.
«En este mundo el odio nunca ha disipado al odio. Solo el amor disipa al odio. Esta es la ley, ancestral e inagotable» Buddha

Mucha paz y amor en este 2026 para todos/as 🙏🏻🙇🏻‍♂️

Que el Dharma Vuelva a Ser Generoso

El buddha alcanzó el despertar hace 2600 años, y su enorme compasión lo llevo a compartir sus enseñanzas con todos para sus beneficios sin esperar nada a cambio.
¿En qué momento paso el dharma a tener un valor monetario?
¿En qué momento paso la enseñanza del buddha a pertenecer a “maestros/herederos/propietarios” que lo alquilan o venden?
¿Como es que se pasó de buscar compartir el dharma para el beneficio de todos los seres, a venderlo en cursos, a cambiarle algunas palabras y venderlos en libros o podcast?
¿Cómo es que pasamos de pertenecer a una sangha como un refugio, a tener que abonar una membresía para poder pertenecer a una?
Me avergüenzo y me arrepiento por cada uno de los que hacen esto, para que el karma no les pegue tan duro a ellos..

No creo tener respuestas a todo lo anterior..
pero creo que como practicantes Sudamericanos, debemos formar una base sólida libre de corrupciones, para que el dharma florezca en estas tierras sin ningún tipo de enfermedad que lo termine por deteriorar como ocurrió u ocurre en muchos países donde el budismo, de corazón y no como sustento, fue muy grande alguna vez.

Hoy es difícil para muchas personas acercarse a un templo, desconfían de muchos monjes, y no por ser desconfiados natos, sino porque se les dio una razón de serlo.
Personas que necesitan una ayuda del dharma, hoy prefieren no solicitarla por miedo a lo que puedan estar buscando a cambio, prefieren incluso preguntarle a chat GPT.
Por otra parte, alumnos que desean practicar el dharma, se ven incapacitados por no tener dinero suficiente.

Nuestra escuela tendrá errores o carencias como muchas otras, pero creemos que vale la pena avanzar con errores e ir mejorando a nunca hacerlo, o incluso peor, traicionando los principios del dharma y perteneciendo a una corriente corrompida por comodidad o por miedo.
Al intentar ser independientes y establecer el shingon de forma que sea coherente en Argentina, seguramente fallemos, pero seguiremos intentándolo.

Es una de las reglas de nuestra escuela, que los monjes no deben cobrar por dar enseñanzas de ningún tipo, ni siquiera para la formación monástica, ni para sus exámenes, ni abhisekas, etc.
En caso de recibir donativos de los practicantes, estos son para cubrir gastos comunes del templo, y está prohibido utilizarlo para uso personal. Tampoco se promueve la compra de materiales de lujo para el templo, basta con que cumplan con su fin.
Los monjes de nuestra Escuela Shingon Argentina, Cubren sus gastos de estudios y demás con su trabajo “mundano”, de hecho esto es algo muy interesante.
El monje en occidente tiene un gran trabajo por delante, porque nosotros utilizamos el dinero de nuestro trabajo “mundano” para poder cubrir gastos de estudios de alumnos que no tienen como hacerlo. ¿Es que no deberíamos practicar la generosidad de la que tanto hablamos? A veces me parece que muchos templos/monjes hablan de generosidad solo deseando despertar esto en sus seguidores, esperando así recibir algo de dinero. Desean demasiado la generosidad ajena, muchas veces situándose en un pedestal que genere dependencia en él de parte de sus alumnos. Una gran manipulación, invisible a los ojos de la persona con “buena fe” que pone su dinero creyéndose incapaz de cuestionar porque debe hacerlo.


En el pasado, el budismo al llegar a China, paso por una situación distinta a lo habitual en India, esta era que la gente se preguntaba ¿Por qué debería pagarle la comida, estadía y demás a quien desea dedicarse a la meditación y no quiere trabajar? Exactamente ese tipo de preguntas se siguen haciendo hoy, principalmente en países como Argentina, donde para muchas personas, es su difícil realidad la carencia de un plato de comida en su mesa cada día.
Nosotros creemos que el trabajo “mundano” del monje, es dharma, porque esto luego se transforma en su generosidad con los demás, y no esperan nada a cambio al compartir las enseñanzas del buddha.

Si realmente el dharma es tan bueno y necesario para todos los seres, entonces debemos regalarlo! Somos nosotros quienes debemos ser generosos, sin esperar nada a cambio. Esa es nuestra misión!

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