En la ultima visita de mi maestro, tuvimos la oportunidad de viajar y continuar nuestro trabajo del dharma (estudio/traducción/práctica) desde otra parte de Argentina.
Ya que mi maestro viene desde Japón y no es tan sencillo venir hasta Argentina, nos tomamos el tiempo de decidir dónde viajar, y al leer sobre Pachamama nos decidimos por Jujuy.
Estando en Jujuy, hemos tenido largas conversaciónes con descendientes de pueblos originarios, sobre sus rituales y creencias, y tanto ellos como nosotros nos sorprendimos al ver esta similitud entre Pṛthivī y Pachamama.
Pachamama para ellos es considerada como la madre tierra, aquella que les provee desde el suelo por donde caminan, alimento, y todo tipo de sustento. Por lo que le agradecen haciendo ofrendas que entierran en un pozo en la tierra, simbolizando la boca de la pachamama, o colocan las ofrendas en un montículo de piedras al cual llaman Apacheta.
En el budismo esotérico Shingon, Pṛthivī es muy similar a la pachamama, tanto que casi podría decir que es exactamente lo mismo. Solo que específicamente en Métodos de Práctica basados en Mahāvairocana Sutra, antes de construir un maṇḍala ( ya sea un templo, o en la propia mente ) pedimos permiso, y hacemos ofrendas en agradecimiento y como pago por el terreno.
La construcción de un maṇḍala es muy detallada e invita al practicante a observar diferentes aspectos de la propia mente. En mi humilde opinion, Pṛthivī invita a valorar el espacio donde estamos. Frecuentemente, para cultivar la propia mente ( maṇḍala ) buscamos estar en las montañas, en un templo idealizado de acorde al tamaño de nuestros deseos mundanos. Pero cuando pedimos permiso y agradecemos a Pṛthivī por el terreno donde estamos sentados, tan solo cerramos los ojos y estamos en el único lugar que debemos buscar, en nuestra propia mente.
Por lo tanto, el maṇḍala se construye con firmeza.
Las imágenes de Pachamama y Pṛthivī son muy similares, y también lo es la forma de ofrendar a Pṛthivī, en el caso de una construcción, ya que se entierra un jarrón con diversas ofrendas en un pozo en la tierra debajo del templo a ser construido o debajo de un altar.
El corto viaje por Jujuy fue hermoso, su gente es muy amable y mostraban un gran interés sincero por la enseñanza del buddha, haciendo varias preguntas y pidiendo nuestro contacto.
Por lo que decidimos una noche caminar hacia el centro de las montañas del “Paseo los Colorados” y hacer nuestra practica frente a una de sus ofrendas a Pachamama en agradecimiento.
La única luz que teníamos eran las estrellas y el altar tan solo la tierra.
Parece que Pachamama y Pṛthivī son bastante generosas en Jujuy. La tierra y el fruto de la tierra ( su gente ) son increíbles.
Creo que se debe a sus ofrendas.. cuando valoramos lo que tenemos, todo el entorno se vuelve agradable, y a su vez, digno de ofrendas.






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