Los Diez Grandes Votos de Samantabhadra

La semana pasada tuve la fortuna de visitar la Stupa de Epuyen, Chubut. La cual está dedicada a Samantabhadra.

Fui acompañado por nuevos amigos que conocí en la Stupa hasta el salón de práctica donde realicé “El Método de Recitación con Atención Plena para Samantabhadra Bodhisattva”.

Compartiendo mis méritos con todos los seres, pero especialmente para quienes practicaron ese día conmigo y todos aquellos que colocaron su cariño en levantar esa Stupa y se acercan a ella.

La Stupa se volvió un centro turístico para muchos que al llegar ahí y leer los carteles que hay en el camino, se llevarán no solo bonitas fotos, sino también varias enseñanzas para toda la vida.

Esta en nosotros que cultura de valores queremos forjar para los que vendrán, quiero pensar que entre tanta confusion y distracción, hay varias personas ideando como contribuir a un espacio donde se promueva el respeto y el amor.

Sin dudas que ese lugar comienza a construirse dentro de uno mismo, así que permítanme compartirles los Diez Grandes Votos de Samantabhadra:

-Honrar a todos los Tathāgatas.

-Honrar las virtudes de todos los Tathāgatas.

-Hacer ofrendas a todos los Tathāgatas.

-Confesar y arrepentirse de todos los errores cometidos con el cuerpo, palabra y mente.

-Regocijarse por los méritos de los demás.

-Pedir siempre la predicación del dharma.

-Suplicar a los Buddhas que permanezcan en el mundo.

-Estudiar siempre las enseñanzas del Buddha.

-Asistir siempre a los seres sintientes de acuerdo con sus diversas necesidades.

-Dedicar todos los méritos a los seres sintientes para que puedan alcanzar el despertar.

Todo lo que vemos, no es mas que el reflejo de nuestra mente; Debido a nuestra polución mental (ignorancia) la realidad se ve distorsionada, como al verse reflejado en un espejo sucio.

Tal ignorancia nos hace creer que las cosas son así distorsionadas y las juzgamos.

Por el aferramiento a nuestra ignorancia puede que hasta consideremos que tenemos el punto de vista adecuado y poseemos la capacidad y autoridad de juzgar a otros correctamente. La arrogancia que envuelve al ignorante es muy grande.

Nuestra práctica es limpiar esa polución del espejo, para así encontrar su verdadero reflejo y ver la realidad tal cual es. Cuando vemos las cosas tal cual son, no necesitamos juzgar ni discriminar, y observamos la belleza en todo. Esa sabiduría que se refleja en el espejo perfecto es como un océano de virtudes, o la “Virtud Universal” en Sánscrito “Samantabhadra”.

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