Esta es una verdad muy importante a ser observada dentro del budismo, y especialmente en el budismo esotérico.
A continuación compartiré un breve extracto del libro “El despertar de la fe en Mahayana” atribuido al monje Indio Aśvaghoṣa 80-150 d.c. El cual describe un poco lo mencionado anteriormente.
“Cuantas realidades se presentan como objetos ante nuestra conciencia muestran una variedad de aspectos diferentes a causa de los distintos movimientos en el interior de nuestro corazón que nos hacen caer en ilusiones. Pero si nos liberamos de esos espejismos, se disiparán todas las diferencias del mundo de los objetos. Por eso la realidad de todas las cosas está desde el principio más allá de los nombres e ideogramas que las designan; más allá de los aspectos que las convierten en objetos de conocimiento; todas coinciden en una igualdad indiferenciada, inmutable e indestructible. Simplemente, todo se reduce a una única mente, a la interioridad del corazón, que designamos con el nombre de auténtica realidad tal cual es.”