«Era mi karma, me tenía que pasar»

Recientemente hemos adoptado la palabra karma a nuestro lenguaje, ¿Pero qué sabemos realmente sobre karma? Escuchamos decir muchas veces: “Me tenía que pasar, era mi karma” pero karma no significa DESTINO, por lo tanto, no hay nada “escrito” que debería pasarle.

Si usted compra un ticket para ir a un concierto, su karma será ir al concierto, pero ¿es su destino ir al concierto?, no realmente, porque si usted lo desea, podría vender ese ticket, o simplemente no asistir; Por lo tanto, no hay destino escrito, su destino lo esta escribiendo a cada momento, ¿mediante que? Mediante el karma.

La palabra KARMA es una palabra del lenguaje Indoeuropeo Sánscrito, y significa ACCIÓN.

¿Pero que entendemos por karma (acción) cuando se habla de ello en el budismo?
Toda acción, sumada a las condiciones en las que se realiza, generan un resultado.

Este resultado no es definitivo, como explique anteriormente, podríamos vender el ticket y no asistir al show.
¿El resultado al no ser definitivo, esta en movimiento? ¡Si!, por lo tanto, es una acción, que generará a su vez otro resultado el cual será otra acción…, etc.

Todo esta en movimiento, incluso cuando observamos un árbol y este parece quieto, esta creciendo o deteriorándose, dará frutos o se transformará en abono, nido de pájaros o gusanos, incluso con las condiciones necesarias podrá ser una silla o leña.

¿Que es lo que puedo aprender al entender la definición de karma?
Entendiendo la naturaleza del karma, podemos observar que nada existe por si mismo, todo existe en dependencia de algo, y en el momento que comienza a existir, no se vuelve permanente, sino que continua en movimiento, por lo tanto, ¿Porqué me aferro a las personas, a las cosas, a los sentimientos y a mis ideas como si estas fueran permanentes?

Si tenemos sufrimiento, podemos entender que este no existe por si mismo, sino que es el resultado de otra acción, por ej.: ansiedad.
corrigiendo nuestra ansiedad el sufrimiento desaparecerá, si no corregimos la ansiedad el sufrimiento continuará incrementándose, la ansiedad pasará a ser angustia, la angustia depresión, etc.

El karma hecha raíces y ramifica, si seguimos regando la semilla ya sea de una mala acción o de una buena acción, ésta crecerá y será mas difícil de subyugar.

¡Pero tenemos la opción de hacer el cambio! No podemos apagar el fuego con mas fuego, del mismo modo, no podemos calmar el odio con mas odio, pero si con comprensión, amor, etc.

Debemos diligentemente cultivar las semillas adecuadas en nuestra mente, la generosidad, la moralidad, la paciencia, tolerancia, benevolencia, el esfuerzo, la contemplación, la sabiduría, determinación, voluntad, comprensión, etc.

Si logramos cambiar el destino que construimos a cada segundo con nuestras acciones, entonces podremos liberarnos del sufrimiento.

Somos herederos de nuestro karma, estamos hechos de karma y generamos karma.
de una semilla de sandía no nace un limonero, toda acción tiene un resultado similar a su causa.

Esto significa que Karma no es “boomerang” o “ley de atracción”, no hay nada místico aquí.

Deseamos obtener felicidad, pero… ¿que hacemos para obtenerla? Debemos comprender la naturaleza de las acciones y actuar correctamente.

¿Cuales son las tres formas de generar Karma?

Acción del cuerpo, acción del habla y acción del pensamiento.

El Buddha dijo: Actúa adecuadamente, habla adecuadamente y piensa adecuadamente, y la felicidad te seguirá como tu propia sombra.

¿Como saber si mi acción es la adecuada? ¿Que hace al karma ser negativo o positivo?

La respuesta es, su intención.

Escuche a su propio corazón antes de actuar, usted sabrá si aquello debería hacerse o no.

Buscando la paz debemos recordar:

El cuidado de la conducta (cuerpo, habla, mente) riega el suelo fértil donde se planta el árbol de la práctica (meditación), sin árbol no hay fruto (liberación),

Pero sin el cuidado de la conducta no hay nada.

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