“Aquel que alimenta la conducta moral por su propio beneficio,
apartado de la compasión por los seres vivientes de mala conducta,
y que está dotado de una gran pura conducta moral sólo para su propio sustento,
tal santo(practicante) nunca es llamado un hombre/mujer de pura conducta.
Aquel que, habiendo despertado la más alta compasión hacia los demás y habiendo aceptado la conducta moral,
presta servicios para el sustento de otros como el fuego, el viento, el agua y la tierra, ese es un hombre/mujer de moral [real], y los demás son de moralidad falsa”.
Estrofa sobre “La Joya de la Sangha” en el Ratnagotravibhāga.
No hay nada que pueda agregar a esta estrofa tan clara.
Me refugio ante aquellos en quienes habiendo surgido la compasión y sabiduría, pueden ver sin ceguera el origen de la ceguera y de tal modo no están dominados por ella.
El dharma es la medicina,
Pero si no se la toma adecuadamente, la medicina puede tener efectos nocivos.
Por ej: “enfermarse de vacuidad” o de falsa moralidad especulativa, como acostumbro a llamarle “matemática ética”.
En otras palabras, no debemos calcular costo-beneficio, haciendo esfuerzo por respaldar la actitud egoísta con el dharma, solo debemos dar sustento haciendo el mejor esfuerzo.
Asho