<< Las olas en el gran océano, debido a que dependen de causas [viento, etc.], no han existido antes y no existirán más tarde [en sus formas idénticas]. Pero la naturaleza del agua es diferente. El agua no era inexistente cuando las olas llegaron a depender de sus causas, y no será inexistente cuando las olas cesen en la desaparición de estas causas. El rey de la mente (buddha) es así; no conoce distinción de antes y después. Como está libre de la distinción de antes y después, aunque sus funciones llegan a estar o dejan de estar condicionadas por el viento del mundo de los objetos, la naturaleza esencial de la Mente está libre de aparecer y desaparecer. Si uno se da cuenta de que esta Mente originalmente no ha nacido, gradualmente entra por la puerta de la letra A. >>
El significado de la letra “A” en el Mahāvairocana Sutra es que “todos los dharmas son originalmente no surgidos”.
Dado que las cosas no poseen una existencia intrínseca y dependen de otros factores, entendemos que son un proceso de causa y efecto.
Una vez que comenzamos a entender que las cosas que observamos son inaprensibles, hacemos el esfuerzo por no apegarnos a ellas y quizás nos apegamos a la idea de “causa y efecto” (vacuidad). Pero cuando intentamos detectar las causas, vemos que ellas son inaprensibles, y que por lo tanto su efecto es también inaprensible. Dado que la causa y el efecto son inaprensibles, estos son uno y no dos y son indivisibles.
Intentando ser pragmático y simple con estas palabras, podemos pensar por ejemplo:
Quién soy yo? e intentar definirnos (aprehender el presente) a través de nuestro Karma (las acciones/causas), no importa cuanto lo intentemos, solo serán juicios limitados sobre la realidad y no llegaremos a ninguna conclusión exacta porque las causas, y el pasado son inaprensibles.
Viendo que no es posible, de esta forma no haríamos distinción entre el pasado y el presente, (causa/efecto).
ya que no encontramos la manera de aprehender el pasado, podemos darnos cuenta que lo mismo ocurrirá con el futuro. todo intento de especulación y proyección será en vano y nos llevaría a la ignorancia del prejuicio.
…En este punto comenzamos a darnos cuenta que quien somos en este momento termina siendo no más que lo que limitadamente creemos que somos, y la forma en que observamos la vida nuestro mandala, (nuestra realidad).
Tenemos la naturaleza de buddha, pero no la reconocemos.
La puerta de la letra A siempre estuvo dentro nuestro, y dado que las cosas son inaprensibles en palabras sabemos que la llave para la comprensión de esa puerta siempre fue la práctica.