Conceptos básicos del budismo esotérico japonés

El hecho de que el Budismo haya arraigado en amplias regiones lejos de la India es una prueba de que el Budismo es tolerante con las costumbres locales, y la diversidad que se produjo gracias a su tolerancia es el carácter del Budismo Esotérico. Por esa razón, nadie puede decir qué debe ser el Budismo Esotérico, por lo que se dice que el (carácter del) Budismo Esotérico es elusivo. Sin embargo, esta vez me gustaría presentar uno de sus pensamientos básicos, porque los pensamientos básicos del Budismo Esotérico japonés son extremadamente simples.

En primer lugar, el budismo esotérico japonés se basa en el reconocimiento de que tenemos el potencial inherente de convertirnos en un buddha. En otras palabras, es una doctrina según la cual la relación entre el «ser sagrado» como un buddha y los «seres mundanos» como nosotros no está separada, sino originalmente unida. Sin embargo, lo importante es que sólo tenemos el potencial de convertirnos en un buddha y no debemos olvidar que necesitamos realizarlo por nosotros mismos mediante la práctica de las enseñanzas del buddha. Nuestro potencial es igual que un diamante en bruto, por lo que debemos pulirlo para que brille.

Como se ha señalado anteriormente, tener el potencial inherente de convertirse en un buddha se denomina «Igualdad Vertical» en nuestra tradición. Por el contrario, juntos pensamos en la “igualdad horizontal”.

Para decirlo brevemente, el hecho de que tengamos por igual el potencial inherente de convertirnos en un buddha significa que todos los seres sintientes tienen el mismo potencial. En este sentido, todos los seres sintientes son iguales, sin discriminación; por lo tanto, si nos respetamos y nos ayudamos mutuamente, entonces esto traerá felicidad. La realización de tal estado del mundo es el objetivo del budismo esotérico japonés.

Esta visión de dos igualdades es uno de los pensamientos básicos del Budismo Esotérico Japonés.

Una vez más, no debemos quedarnos con el potencial de convertirnos en un buddha como un mero potencial. El punto crucial del budismo esotérico japonés es que cada uno de nosotros practique las enseñanzas del Buddha con el cuerpo, palabra y mente, y realice las dos igualdades a través de sus propias experiencias.



Escrito por Shuwa, traducido por Asho.

Las Diez Pāramitās

«Alcanzar el estanque fresco con los ojos de la sabiduría y los pies de la práctica», dijo Nāgārjuna.
Lo más importante es que la sabiduría y la práctica son indispensables para llegar allí. Si usted almacena la sabiduría sin ponerla en práctica, ¿cómo confirma que la sabiduría que almacenó es correcta? Si practica sin sabiduría, ¿cómo confirma que la forma de practicar es la correcta? En el budismo Mahāyāna, aprender y practicar las diez pāramitās es muy importante.


El budismo Mahāyāna es una de las dos corrientes principales del budismo que se extienden por el norte de Eurasia a lo largo de la Ruta de la Seda. El budismo Mahāyāna tiene una larga historia y también varios pensamientos en su interior. Por ejemplo, Mādhyamika, Yogācāra y Tathāgatagarbha se encuentran entre ellos. Sin embargo, en todas las escuelas involucradas se podría decir que la práctica fundamental del budismo Mahāyāna es la “pāramitā”. La “pāramitā” generalmente se traduce como “perfección”. El propósito de practicar paramitā es acumular sabiduría y méritos para convertirse en un buddha y hacer que las personas vivan juntas en armonía con mentes benévolas y compasivas. Por cierto, la mente benevolente es aquella que brinda felicidad a las personas, y la mente compasiva es aquella que elimina sus sufrimientos. En el budismo esotérico shingon se valoran las “Diez Pāramitās”, por eso nos gustaría explicarlas brevemente.



Las Diez Pāramitās que debemos practicar son:


1. Generosidad


2. Conducta ética


3. Paciencia


4. Esfuerzo y Diligencia


5. Contemplación


6. Sabiduría


7. Medios hábiles


8. Determinación


9. Fuerza de voluntad


10. Comprensión

1. Dāna Pāramitā – Generosidad

Dāna se traduciría como «generosidad», «caridad», «donación» o «entrega».


Dāna pāramitā tiene las siguientes tres prácticas:


1. Donar bienes como dinero, ropa o comida.


2. Difundir las enseñanzas del Buddha o explicarlas.


3. Eliminar el miedo de aquellos que experimentaron desgracias o que están enfermos.



Dāna Pāramitā se trata de ser generoso y dar con el sincero deseo de beneficiar a otros, sin esperar recompensa o reconocimiento. No debe haber egoísmo envuelto.

2. Śīla Pāramitā – Conducta ética

Śīla se traduciría como «moralidad», «disciplina», «ética» o «precepto» y se refiere a la pureza moral de pensamiento, palabra y acto.


Hay varios tipos de Śīlas, como los diez buenos preceptos, pero los Śīlas fundamentales son los siguientes tres preceptos:


1. El precepto de controlar las malas acciones.


2. El precepto de hacer buenas acciones.


3. El precepto de beneficiar a todos los seres sintientes.



El objetivo principal de Śīla es mantener la comunidad y su propia mente en paz.

3. Kṣānti Pāramitā – Paciencia

Kṣānti se traduciría como «paciencia», «tolerancia” o “perdón”.


Kṣānti pāramitā tiene las siguientes tres prácticas:


1. Tolerar a los que le denigran o calumnian ya sea a usted o al budismo.


2. No quejarse del calor o del frio del lugar donde se hospeda.


3. Tener paciencia para todo a través de la sabiduría de causa y efecto.

Ksānti es la práctica de ejercitar la paciencia hacia un comportamiento o situación que no la merece necesariamente. Se ve como una elección consciente para entregar paciencia como se da un regalo, y no como caer en un estado de opresión en el cual nos obliguemos a no actuar.

4. Vīrya pāramitā
- Esfuerzo y diligencia

Vīrya se traduciría como «esfuerzo» o «diligencia» con valor y coraje.


Vīrya pāramitā tiene las siguientes tres prácticas:

1. Hacer un esfuerzo tan valientemente como un soldado que penetra en el territorio enemigo.

2. Acumular bondad sin cansancio.

3. Beneficiar y ayudar a todos los seres sintientes sin cansancio.

Vīrya puede referirse tanto a la energía mental como a la física. Vīria pāramitā tiene tres componentes. El primer componente es el desarrollo de carácter. También se trata de cultivar el coraje y la voluntad de recorrer el camino budista por el tiempo que sea necesario, la corrección de nuestros malos hábitos, parar de colocar excusas para no afrontar nuestras limitaciones, aclarar su compromiso con la práctica y cultivar confianza y convicción.

5. Dhyāna Pāramitā
- Contemplación

Dhyāna se traduciría como «meditación» o «contemplación».

Dhyāna pāramitā tiene las siguientes tres contemplaciones:

1. Entrar en la contemplación del placer del dharma.

2. Entrar en la contemplación de despertar los siddhis.

3. Entrar en la contemplación de comprender cómo disipar los sufrimientos de todos los seres sintientes.

La meditación es necesaria para “realizar” la comprensión.
«Estado mental que permanece totalmente enfocado en un único punto (virtudes o verdades del dharma), tras haber pacificado los pensamientos discursivos».
Su opuesto es la distracción continua, una mente agitada y distraída. Sin la virtud de la meditación nunca podrá surgir la comprensión. La meditación nos ayuda a examinar constantemente nuestro estado mental.

6. Prajñā Pāramitā – Sabiduría

Prajñā se traduciría como «sabiduría».

Prajñā pāramitā tiene las siguientes tres sabidurías:


1. Entender que el yo es vacío basado en la interdependencia entre causa y efecto.


2. Comprender que el dharma es vacío basado en la interdependencia entre causa y efecto.


3. Comprender que el yo y el dharma son vacíos basado en la interdependencia entre causa y efecto.



Cuando hablamos de Vacío, o “Vacuidad” en el budismo, se debe entender como: vacío de sustancia propia. Ya que no puede existir “por sí mismo”, sino que lo hace en dependencia.
Esta es la naturaleza de las cosas, y parece muy obvio. Pero en los momentos que uno está sufriendo, se olvida de esto y parece que el sufrimiento será eterno, la sabiduría de la Vacuidad nos hace pensar rápidamente en que nuestro sufrimiento también existe en dependencia, por lo que no será por siempre, y solo terminará si nosotros mismos cortamos las causas y condiciones que lo siguen generando.

7. Upāya Pāramitā
- Medios hábiles

Upāya se traduciría como «medios hábiles», «medios convenientes» o «método».

Upāya pāramitā tiene las siguientes dos prácticas:


1. Compartir las buenas raíces que se generan a partir de los seis pāramitās anteriores con todos los seres sintientes y buscar juntos el despertar.


2. Aliviar a todos los seres sintientes de los sufrimientos a través de medios convenientes para cada situación.

8. Praṇidhāna Pāramitā
- Determinación

Praṇidhāna se traduciría como «voto», «determinación» o «aspiración».

Praṇidhāna Pāramitā tiene los siguientes dos votos:


1. Hacer un voto para buscar el bodhi supremo.


2. Hacer un voto para beneficiar a todos los seres sintientes.



Es la determinación por buscar la iluminación para beneficiar a todos los seres sintientes.

9. Bala Pāramitā
- Fuerza de voluntad

Bala se traduciría como «fuerza» o «poder» o «habilidad».
Bala Pāramitā tiene las siguientes dos prácticas:


1. Desarrollar capacidad de pensamiento.


2. Desarrollar capacidad de aprendizaje.



Debemos tener el poder del esfuerzo, que contrarresta la pereza y desarrollar la claridad mental y el poder de decisión, que controla la procrastinación, esa mente que deambula en la curiosidad, una mente divagante que no llega a concluir nada.

10. Jñāna Pāramitā – Comprensión

Jñāna se traduciría como «conocimiento» o «comprensión».

Jñāna Pāramitā tiene estos dos conocimientos:

1. Comprender el placer del dharma a través de los seis paramitās.

2. Comprender que los seis paramitās benefician a todos los seres sintientes.



El darse cuenta integrando por completo en su mente que la característica definitoria de todos los fenómenos es la vacuidad. Con esta comprensión, se obtendrá un darse cuenta simultáneo e igualitario de las dos verdades acerca de todo: la verdad relativa o convencional y la verdad última.

Introducción escrita por Shuwa, traducido por Asho.

Abrir el corazón a la experiencia.

Los preceptos suelen separarse en tres partes, los que corresponden a la acción del cuerpo, la acción del habla y la acción de la mente (pensamiento).
Cuando hablamos del precepto “No tendré prejuicios” este corresponde al karma (acción) de la mente, al pensamiento. Ya que me lo solicitaron, desarrollaré un poco sobre este precepto.

El prejuicio es malo ya sea positivo o negativo, por ejemplo:
En el caso de ser negativo podríamos pensar, “creo que esa es una mala persona”, independientemente de que no hay malas personas, sino que hay personas que buscando su felicidad cometen errores debido a su falta de sabiduría y moral, lo cual lo lleva a cometer errores que dañan a otros y finalmente a si mismos, y también independientemente de que nunca tendremos como conocer lo suficientemente a alguien para hacer tal juicio; El realizar ese prejuicio sobre el otro creará una barrera entre ambos, generará discordia y tal acción de la mente al no estar basada en hechos, sino en el propio pensamiento especulativo, no será acertada. Tal acción como el prejuicio lleva a la ignorancia por aferrarse a la opinión infundada, lleva a tener un pensamiento estrecho, a la duda y finalmente al sufrimiento.


Por otra parte, si los prejuicios que hacemos son positivos, en otras palabras, colocamos nuestras elevadas expectativas sobre algo, nos decepcionaremos, ya que nunca se darán todas las cosas que deseamos y como las deseamos. De la misma forma, la expectativa que colocamos, por estar sustentada en nuestra especulación y no en el hecho, nos llevara a la ignorancia por aferrarse a la opinión infundada, a tener un pensamiento estrecho, a la duda y finalmente al sufrimiento por la decepción.

Cuando estamos meditando, tenemos la oportunidad de observar y entrenar nuestra mente y ver cuales son nuestros prejuicios sobre las cosas o sobre otros, para dejar de generarlos y poder comprender las cosas “tal cual son”. 

Desconstruir nuestras ideas equivocadas sobre lo que es algo o alguien. 

Así podremos darnos cuenta que nadie ni nada es lo que nosotros creemos, y que estuvimos todo ese tiempo rechazando o deseando a nuestra propia discriminación infundada que hicimos sobre ello y no a alguien o algo especificamente.


Lo que pensamos sobre las cosas o sobre las personas, hablan más de uno mismo que del otro.

Abandonemos los prejuicios y la actitud discriminativa.
por el contrario, abrámonos a la experiencia.
La duda y la especulación son una gran barrera para el despertar.

El amor y la paz se comprenden de manera intuitiva, el razonamiento lo obstruye.
no discriminar, no prejuzgar, abrir el corazón a la experiencia.

Donde buscar el despertar?

Toda la felicidad se origina en la mente,

los factores externos pueden ayudar pero no son determinantes.

Incluso aquel que tenga todos los factores externos (necesidades básicas y un poco más) no podrá alegrarse de ello por completo ni por mucho tiempo si su mente esta cubierta de ignorancia, apego y deseo.

Se busca muy lejos, en otros países, templos o maestros, a veces se los juzga sin comprender y se divaga sin rumbo esperando encontrar a alguien que haga el trabajo por nosotros y nos entregue todo resuelto, pero aunque se diera tal entrega resuelta del dharma, el dharma seguirá siendo invisible para aquel que tiene demasiado “polvo en sus ojos” (ignorancia).

Para ellos, incluso si tuvieran un buddha a su lado no lo reconocerían y lo juzgarían, del mismo modo que no se reconoce el buddha en la propia mente.

He visto a muchos que al conocer un maestro, no lo escuchan con atención, le piden recomendación de un libro y evitan hablar con el o preguntarle lo que realmente necesitan, por que el libro no responde y es fácil de mal interpretar para el propio beneficio.

Para practicar el dharma correctamente es necesario ser sincero con uno mismo, dejar de mirar para afuera y comenzar a mirar para adentro, por que todos los buddhas se originan en la mente, allí es donde debemos buscar.

El buddha solo indica el camino, no entrega salvación.

Depende de uno mismo que obtengamos el fruto del despertar, la felicidad, la paz.

No sobrepensar.

Practicar diligentemente.

No rendirse.

Esforzarse.

No mentirse.

No poner excusas.

Acallar la mente.

Brindar ayuda.

Generar buenas amistades.

Ablandar el corazón.

No Selfies

Nos han preguntado varias veces porque no mostramos los rostros de los monjes/as en nuestras fotos.

Nuestro único objetivo con las redes sociales es compartir la enseñanza del buddha, por lo que intentamos despersonalizar la enseñanza evitando la vanidad y la idolatría que puede dañar al laico y al monje.

En el pasado varios maestros presentaban sus textos de enseñanzas de forma anónima o se le atribuían a otra persona para que se prestara atención a la enseñanza y no al autor, para darle los méritos a otros, o hacer que aquellos que solo escuchan a algunos pudieran prestar atención a la voz de otros sin saberlo.

De forma similar hemos añadido a nuestro Vinaya (Reglas del monje/a) la regla de no tomarse Selfies y evitar esa conducta para no caer en la vanidad.

El practicante ya sea monje o laico no debería buscar el dharma para obtener fama, reconocimientos, poder, dinero, ni nada por el estilo.

También el practicante monje o laico no debería importarse por los rasgos, nacionalidad, edad, sexo, etc. de su maestro para evitar sesgos que puedan afectar escuchar con atención el dharma

Una vez mas para ser muy claro, no se trata del envase sino del contenido.

Esta es nuestra manera de ser responsables y coherentes con nuestra práctica.

Opinar

“Que opina el buddha, el practicante y usted de eso?,
Que opina el buddha, el practicante y usted de aquello?”.
Son preguntas que me hacen frecuentemente.

El budismo no promueve la opinión de diversos temas, ni busca entregar información a sus practicantes para opinar en conversaciones y debates deseando tener la razón.
El budismo es un método que solo tiene sentido siendo practicado, y su practica no es desarrollar una opinión (apegarse al propio juicio de valor) por lo que no hay porque opinar sobre las cosas, incluso sobre el budismo. Abandonar la opinion ayuda a evitar ensuciar la mente de confusión y arrogancia y nos ayuda a entrar en el terreno de la talidad.

La verborragia dificulta la práctica y conduce al sufrimiento.
La práctica facilita la calma.
Cuando se esta en calma, el ego no desea opinar, y esto facilita la comprensión.

Como dijo el buddha pero en simples palabras:
“Antes que entretenerse en habladurías es mejor guardar el precioso silencio”

Feliz Vesak!

El 8 de abril celebramos el nacimiento de Siddharta Gautama, en esta ceremonia los practicantes bañan una estatua de Shakyamuni cuando era apenas un bebe, es importante en esta celebración saber que el dharma no se trata de adorar maestros, pero al respetarlos, venerar sus méritos, etc. practicamos la gratitud, y esto es algo que nos motiva y nos llena de esperanza.
Cuando vemos la escultura del bebe Shakyamuni al bañarlo y ofrendarle incienso, vemos a un niño que nació como cualquiera de nosotros y que logro todo lo que logro por su propia práctica de arrepentimiento de sus errores, compromiso, conducta correcta, cultivo de su sabiduría, esfuerzo, practica y diligencia.
No hay diferencia entre este bebe y nosotros, esta fue parte de su enseñanza, que todos somos iguales y tenemos todo lo necesario para buscar y encontrar el despertar.

Su enseñanza es profunda y se expresa de diversas formas para las preferencias y capacidad de comprensión de cada uno,
Como el buddha señaló, tanto aquel que practica por la fe, como aquel que lo hace por la lógica, ambos alcanzaran la liberación del sufrimiento.
Lo único que debemos hacer es practicar con diligencia.

Feliz Vesak!

Conmemoración del Parinirvāṇa del Buddha Shakyamuni

El 14 de febrero a las 23:00hs conmemoramos el fallecimiento del Buddha Shakyamuni.

A pesar de que la pintura que preparamos para utilizar en la ceremonia no estaba finalizada, nuestra intención de agradecer al Shakyamuni buddha abarcaba el espacio.

Fue una hermosa noche para meditar en el “Sutra de las enseñanzas legadas por el buddha”.

No se trata de lo que deberíamos y querríamos hacer, sino de lo que podemos hacer y finalmente de lo que hacemos.

Como mi maestro me dijo: “hacer algo de manera imperfecta es mejor que esperar la perfección para tomar acción”.

Tal momento ideal y perfecto nunca llegará por si solo, y si llegara tampoco tendría sentido buscarlo.

Aveces dudamos sobre si podremos lograrlo o no, y eso nos lleva a quedarnos exactamente donde estamos, paralizados por la duda.

Solo la acción con paciencia y diligencia nos conducirá a la meta, la imperfección, la faltas y los errores no son mas que el camino, el cual nos permite madurar y obtener méritos.

Sin lodo no hay loto.

Para leer el sutra que se menciono anteriormente, buscar la publicación en nuestro blog con ese mismo titulo.

Los Diez Grandes Votos de Samantabhadra

La semana pasada tuve la fortuna de visitar la Stupa de Epuyen, Chubut. La cual está dedicada a Samantabhadra.

Fui acompañado por nuevos amigos que conocí en la Stupa hasta el salón de práctica donde realicé “El Método de Recitación con Atención Plena para Samantabhadra Bodhisattva”.

Compartiendo mis méritos con todos los seres, pero especialmente para quienes practicaron ese día conmigo y todos aquellos que colocaron su cariño en levantar esa Stupa y se acercan a ella.

La Stupa se volvió un centro turístico para muchos que al llegar ahí y leer los carteles que hay en el camino, se llevarán no solo bonitas fotos, sino también varias enseñanzas para toda la vida.

Esta en nosotros que cultura de valores queremos forjar para los que vendrán, quiero pensar que entre tanta confusion y distracción, hay varias personas ideando como contribuir a un espacio donde se promueva el respeto y el amor.

Sin dudas que ese lugar comienza a construirse dentro de uno mismo, así que permítanme compartirles los Diez Grandes Votos de Samantabhadra:

-Honrar a todos los Tathāgatas.

-Honrar las virtudes de todos los Tathāgatas.

-Hacer ofrendas a todos los Tathāgatas.

-Confesar y arrepentirse de todos los errores cometidos con el cuerpo, palabra y mente.

-Regocijarse por los méritos de los demás.

-Pedir siempre la predicación del dharma.

-Suplicar a los Buddhas que permanezcan en el mundo.

-Estudiar siempre las enseñanzas del Buddha.

-Asistir siempre a los seres sintientes de acuerdo con sus diversas necesidades.

-Dedicar todos los méritos a los seres sintientes para que puedan alcanzar el despertar.

Todo lo que vemos, no es mas que el reflejo de nuestra mente; Debido a nuestra polución mental (ignorancia) la realidad se ve distorsionada, como al verse reflejado en un espejo sucio.

Tal ignorancia nos hace creer que las cosas son así distorsionadas y las juzgamos.

Por el aferramiento a nuestra ignorancia puede que hasta consideremos que tenemos el punto de vista adecuado y poseemos la capacidad y autoridad de juzgar a otros correctamente. La arrogancia que envuelve al ignorante es muy grande.

Nuestra práctica es limpiar esa polución del espejo, para así encontrar su verdadero reflejo y ver la realidad tal cual es. Cuando vemos las cosas tal cual son, no necesitamos juzgar ni discriminar, y observamos la belleza en todo. Esa sabiduría que se refleja en el espejo perfecto es como un océano de virtudes, o la “Virtud Universal” en Sánscrito “Samantabhadra”.

Perdonar

Recientemente me han preguntado,
¿cómo perdonar a quien nunca se disculpó, quien nunca se dio cuenta de sus errores y también fue muy grosero e irrespetuoso?…

En primer lugar, si la persona hiciera todo correctamente, no tendríamos que perdonarla.
Pero como no es el caso deberíamos preguntarnos, ¿Por qué creamos expectativas sobre lo que otros deben hacer y nos enojamos si no las cumplen?

Las personas no viven para cumplir nuestras expectativas. Ellos están haciendo lo que pueden (buscando felicidad con las herramientas que disponen). Y del mismo modo nosotros debemos hacerlo.
Ya que nosotros queremos perdonarlos, debemos hacerlo sin esperar nada a cambio, de lo contrario esto no sería perdonar, sino un mero trato bajo condiciones. “Te perdono si haces esto primero”.

El perdón es extremadamente importante para no volvernos odiosos y rencorosos.

El Buddha dijo, “guardar rencor es como sujetar un carbón encendido esperando para lanzárselo a alguien, es usted quien se está quemando”.

Personalmente practico el perdón con frecuencia. Las personas me lanzan sus insultos, burlas o prejuicios por mi vestimenta de monje, ellos no entienden que estoy haciendo y por que, “con burlas justifican su ignorancia”.
Entendiendo su dificultad para razonar, tengo compasión con ellos, los perdono y les deseo de corazón una enorme felicidad y claridad en su vida, lo que entre muchas cosas los llevará a no criticar y juzgar lo que no comprenden.

El perdón es como esquivar el carbón que otro nos lanza.
No lo sujetamos como guardando rencor,
ni nos impacta si tenemos comprensión.

No es una actitud pasiva la de perdonar,
Es una acción que nos empodera, nos vuelve sabios y como resultado obtenemos paz.

Solo si somos capaces de no quemarnos con el fuego de quien lanza carbones, debemos acercarnos y ayudarlo a apagar ese fuego, el modo es educando, y las herramientas son variadas: desde escucharle y explicarle, hasta una muestra de amor.

Recordemos, no hay nadie malo o bueno en este mundo, cada uno da lo que tiene.
Educar con el dharma, es un método de empoderar a otros y contribuir a una sociedad rica en valores.

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